Etiqueta: cultura

  • Ventana Plástica en la calle Real: el arte que Dos Hermanas merece

    Ventana Plástica en la calle Real: el arte que Dos Hermanas merece

    Hay mañanas que vale la pena tener la cámara cargada aunque no sea un día de trabajo. La Muestra al Aire Libre de Ventana Plástica fue una de ellas. Sol sin castigo, caballetes alineados y los colores de los lienzos compitiendo —con elegancia— con el color de la calle.

    Como director creativo, mi lectura de la jornada tiene dos planos. El primero, el de vecino: la calle Real convertida en galería funciona. La gente se para, pregunta, compra. El arte público en Dos Hermanas tiene tirón cuando se presenta bien. El segundo, el profesional: Ventana Plástica ha madurado en su comunicación y eso se nota en cómo el evento se vive y cómo se recuerda después.

    Lo que hace grande a una muestra de este tipo no es el número de obras expuestas. Es la sensación de que cualquiera puede acercarse sin protocolo. Eso es difícil de conseguir y Ventana Plástica lo tiene resuelto.

    Un referente que sigue creciendo. Y que merece seguir creciendo.

  • La luz detenida de Cerdeña

    La luz detenida de Cerdeña

    Sergio Castañeira inaugura una nueva etapa de la beca Alberto Galán con un fotocuaderno que explora el paisaje como memoria viva.

    Hay fotografías que no solo se miran: se habitan. “Sardegna”, el proyecto de Sergio Castañeira, es una de esas obras que invitan a entrar con los pies descalzos, sin prisas, como quien cruza el umbral de un verano antiguo. Tomadas en 2012, pero ocultas hasta ahora, estas imágenes componen un diario íntimo y a la vez una geografía emocional. No retratan tanto Cerdeña como la sensación de haber estado allí.

    La serie, elegida entre 70 propuestas para convertirse en el primer Fotocuaderno de UFCA, marca también un punto de inflexión: la beca Alberto Galán se transforma en una convocatoria abierta que apuesta por la sintonía estética más que por la competición. Se busca una afinidad con la mirada. Y Castañeira, con su manera de narrar desde lo sensorial, encajó como si siempre hubiese estado previsto.

    En “Sardegna” no hay postales. Hay cuerpos al sol, rincones dormidos, la cadencia del calor sobre la piel. Castañeira compone con la luz, pero también con la ausencia de certezas. Sus fotografías se mantienen en un umbral ambiguo entre lo que fue y lo que se recuerda, invitando al espectador a completar el relato desde su propia experiencia. Como todo buen diario, no explica: sugiere.

    La edición de este primer Fotocuaderno no solo recupera un trabajo valioso; también inaugura un formato que promete continuidad y coherencia. En octubre de 2026, con la publicación de “Sardegna”, se abrirá una puerta para quienes entienden la fotografía como un acto honesto, pausado, íntimo. Una celebración de lo mínimo. Un eco de Alberto Galán, todavía presente en cada elección.

  • The Lady Carbonic: el café que nace del alma de Myanmar

    The Lady Carbonic: el café que nace del alma de Myanmar

    Una taza con sabor a empoderamiento femenino, fermentación consciente y dulzura natural

    No todos los cafés cuentan una historia. Algunos simplemente despiertan, otros —como The Lady Carbonic— despiertan y cuentan. Lo último de Ineffable Coffee nos llega desde las montañas de Ywangan, en Myanmar, donde más de 400 mujeres caficultoras están transformando el paisaje del café de especialidad. Al frente del proyecto, Su Nandar Linn y Thi Ha Gyawalie no solo cultivan Red Catuai: cultivan futuro.


    Este café es un ejercicio de alquimia natural. Se parte de una maceración carbónica que no tiene nada de improvisada: primero, las cerezas se sellan para intensificar sus azúcares; después, se sumergen en agua hasta encontrar el pH justo. Solo entonces comienza el secado lento, paciente, casi ritual. El resultado en taza es una sinfonía: granada y miel en primer plano, tamarindo y cacao como base, y un fondo de sirope de arce que deja huella. Final vinoso, cuerpo sedoso. Nada sobra.

    Pero lo que convierte a The Lady Carbonic en algo más que una joya sensorial es su dimensión humana. Este café no solo nace de mujeres: nace para ellas. Con cada sorbo, se apoya un modelo de producción más justo, más consciente, más cercano. Se apoya una voz colectiva que suena fuerte desde Myanmar hasta Sevilla.

    Recomendado tanto para filtro como para espresso, este café despliega su carácter en cualquier método, aunque quizás la AeroPress sea la compañera ideal para sentir su complejidad sin interferencias. Y sí, también puedes usar una Barista Pro si quieres llevar la experiencia al siguiente nivel.

    The Lady Carbonic no es solo café. Es una historia contada con granos, fermentación y coraje. Y mientras existan tazas como esta, el café seguirá siendo mucho más que una bebida. Será un lugar. Un gesto. Una forma de estar en el mundo.

    The Lady Carbonic

    AeroPress Clear

  • Menos es Más – Una Filosofía que Transforma

    Menos es Más – Una Filosofía que Transforma

    En algún momento de nuestras vidas, todos enfrentamos el vértigo de querer abarcar demasiado. Proyectos, compromisos, metas… Pero fue cuando decidí simplificar, centrarme en lo esencial y dejar de lado lo que no aportaba valor, que descubrí algo revelador: «menos es más» no es solo una frase, es una forma de vivir con intención.



    Recuerdo un día reorganizando mi escritorio. Al deshacerme de papeles acumulados y objetos inútiles, sentí que, con cada cosa que desaparecía, ganaba algo más valioso: espacio mental, claridad, calma. Este ejercicio físico tuvo un impacto directo en cómo gestionaba mi tiempo y energía. Lo mismo ocurrió con mi agenda: decir «no» a compromisos innecesarios fue decir «sí» a aquello que realmente importa.

    La belleza de la simplicidad radica en su poder para devolvernos lo esencial. Aplicarlo no es fácil, pero los resultados son transformadores: menos ruido, más conexión; menos distracciones, más propósito. Hoy, cada decisión que tomo pasa por esta pregunta: ¿realmente suma a mi vida o solo la llena?


    Less is More – La Belleza de la Simplicidad

    En un mundo cada vez más saturado de estímulos, información y tareas, el concepto de «menos es más» cobra una relevancia profunda. Esta frase, atribuida al arquitecto Ludwig Mies van der Rohe, nos invita a repensar la manera en que enfocamos nuestras vidas, nuestro trabajo e incluso nuestras relaciones.

    La simplicidad no es sinónimo de carencia, sino de enfoque. Al eliminar lo superfluo, podemos concentrarnos en lo esencial, aquello que realmente aporta valor. En diseño, esto se traduce en piezas limpias y funcionales. En la vida, significa priorizar lo que nos llena de propósito y alegría.

    Hoy, más que nunca, simplificar es un acto de resistencia. Es decir «no» al ruido para abrir espacio a la claridad. Es elegir calidad sobre cantidad. Es demostrar que, a veces, restar es la única manera de sumar.

    ¿Qué áreas de tu vida podrían beneficiarse de esta filosofía? Quizás es momento de aplicar el «menos es más» en tus proyectos, tus hábitos o tu tiempo.