La noche transforma la ciudad en un juego de luces y reflejos, donde cada esquina cobra un brillo inesperado.
Caminar por las calles mojadas de la ciudad se ha convertido en un espectáculo poco común. En estas noches de humedad y lluvia intermitente, las luces de los semáforos, los escaparates y los letreros iluminados rebotan en el asfalto, creando un escenario casi cinematográfico. No es habitual ver la ciudad reflejada de este modo, con los charcos funcionando como espejos efímeros que multiplican la luz y la atmósfera.
Las imágenes captaron esa esencia: una farmacia que brilla en la esquina, los pasos de peatones iluminados con destellos que se funden con el asfalto húmedo. Las sombras de los transeúntes se mezclan con las luces de neón, generando un contraste entre lo cotidiano y lo casi irreal. Hay una cierta nostalgia en estas postales, como si fueran fragmentos de un tiempo pasado en el que la lluvia y sus efectos eran más frecuentes en nuestras calles.
Quizás por eso estas fotografías impactan tanto. Nos recuerdan que la ciudad sigue viva, transformándose en función de la luz y la atmósfera. En noches como esta, el asfalto cobra vida, los reflejos cuentan historias y las esquinas nos invitan a detenernos, aunque sea por un instante, para apreciar la belleza que surge cuando la luz y la noche se encuentran.
La Plaza de la Constitución, un epicentro de vida y actividad durante el día, se transforma bajo la lluvia nocturna en un escenario lleno de luces y reflejos. Lo que en la mañana es bullicio, en la noche se convierte en una sinfonía de silencio interrumpida solo por el repiqueteo del agua sobre el asfalto.
En esta fotografía, la luz de las farolas se descompone en reflejos dorados y plateados sobre los charcos, creando un mosaico visual fascinante. El buzón amarillo destaca con un contraste vibrante contra la paleta húmeda de la noche, recordándonos que incluso en la oscuridad, los detalles cotidianos pueden cobrar una belleza inesperada. La arquitectura de Santa María Magdalena, enmarcada por sombras y brillos, sugiere un espacio suspendido en el tiempo, donde cada gota de lluvia aporta una pincelada de melancolía y encanto.
Esperando a Nico en el Polideportivo
La escena cambia de escenario pero no de atmósfera. Ahora, la historia nos lleva hasta el polideportivo, donde la espera de Nico al terminar su entrenamiento de baloncesto se convierte en un ejercicio de observación. La noche envuelve el lugar, y las luces artificiales proyectan destellos inciertos sobre los cristales mojados, fragmentando la realidad en múltiples versiones de sí misma.
Las figuras en movimiento, capturadas en la fugacidad de la luz, parecen sombras líquidas deslizándose en la penumbra. Aquí, el tiempo se siente diferente: hay un ritmo pausado, casi meditativo, donde los reflejos de la lluvia en el parabrisas invitan a perderse en pensamientos dispersos. La imagen encapsula ese instante entre la actividad y la calma, donde la ciudad respira a otro compás.
Luces en la Noche: Un Viaje Visual
Ambas imágenes nos regalan una mirada íntima a la vida nocturna urbana. La Plaza de la Constitución nos seduce con su resplandor poético, mientras que el polideportivo nos envuelve en un instante de quietud introspectiva. Entre la lluvia y la luz, entre la espera y el movimiento, estas escenas revelan la magia escondida en los detalles efímeros de la noche.
Cada amanecer y atardecer, el cielo se convierte en un lienzo vivo que despliega una paleta de colores y formas majestuosas. Desde la comodidad de mi hogar, tengo la fortuna de presenciar estos momentos mágicos donde la naturaleza pinta el horizonte con tonos cálidos y nubes dramáticas, regalándome una vista que nunca deja de inspirar.
Esta mañana me he levantado con una vista que parecía sacada de un sueño: una luna nítida y resplandeciente en pleno cielo azul, rodeada de delicadas nubes dispersas. La escena resultaba casi mágica, como si la luna se resistiera a dejar la noche atrás, pausada en el cielo mientras el día comienza a tomar su lugar.
Las nubes, esponjosas y ligeras, se despliegan a lo largo del cielo, creando un marco perfecto para la luna, que parece observarnos desde su lugar privilegiado. Este tipo de fenómenos, aunque comunes, no dejan de recordarnos lo maravillosa que es la naturaleza. A veces no hay que esperar la noche para disfrutar de la luna en todo su esplendor.
La claridad del día contrasta con la suave luz lunar, brindándonos una imagen serena y tranquilizadora. Sin duda, un despertar perfecto para comenzar el día con calma e inspiración.
Este tipo de experiencias nos invitan a detenernos por un momento y apreciar los pequeños detalles que nos rodean, esos que a menudo pasamos por alto. ¡Hoy la luna me ha regalado un instante único!.
He salido de mi zona de confort (hablando de temática) y la charla no ha sido ni por mi canal de Twitch ni de comunicación, ni de imagen, ni de fotografía sino de un tema que de una forma u otra, está ahí para todos y todas.
Hoy he visitado la Casa de las Provincias en Sevilla, acompañado de mi mujer Lola y nuestro hijo Nico, para ver la exposición de Baldomero Pestana. Esta exposición nos ha permitido conocer mejor su fotografía social y urbana.
Baldomero Pestana
Baldomero Pestana nació el 28 de diciembre de 1917 en Pozos, Penas – Castroverde, Lugo. Desde joven, su vida estuvo marcada por la emigración; a los cuatro años se trasladó a Buenos Aires para reunirse con su madre. Fue en 1959 cuando su interés por la literatura, la historia, la música y el dibujo floreció en Argentina. Su carrera lo llevó a Lima, Perú, donde trabajó para diversas organizaciones internacionales como UNICEF y la FAO. En Lima, Pestana fundó el MAC (Instituto de Arte Contemporáneo de Lima), centrando su actividad artística en los retratos y la fotografía social y de calle. Finalmente, en 1975, se mudó a París, dedicándose plenamente al dibujo y la pintura. A lo largo de su vida, realizó numerosas exposiciones en todo el mundo, revelándose también como un extraordinario dibujante.
La Exposición
Ubicada en la Plaza del Triunfo, nº 1, la Casa de las Provincias es un elegante edificio que fue la antigua sede de la Diputación de Sevilla. Este lugar emblemático, situado entre la Catedral y los Reales Alcázares, ofrece un entorno perfecto para disfrutar del arte en pleno centro turístico de la ciudad.
La exposición «Pestana. Fotografías y Dibujos de Baldomero Pestana» se puede visitar en la Sala Triunfo hasta el 31 de agosto. Esta muestra está producida por Otoño Cultural Iberoamericano y cuenta con la colaboración de la Diputación de Sevilla y el patrocinio de la Fundación Caja Rural del Sur. Los comisarios de la exposición son Carmen Rico Coira, sobrina del artista, y Juan Sande.
Las fotografías expuestas revelan no solo su habilidad técnica, sino también su profundo entendimiento de la condición humana. A las fotografías de Pestana, retratos de personajes famosos, y las de tema social y de calle, se unen ahora sus dibujos de gran formato, que lo descubren como un artista genial en esta faceta.
Horarios de la Exposición
Martes a sábado: de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00
Domingo y festivo: de 10:00 a 14:00
Lunes: cerrado
Opiniones Personales
Para mí, los retratos de Pestana de 1957 fueron los más cautivadores. La serenidad y profundidad en los rostros capturados reflejan un momento de introspección y calma, transportándome a una época donde cada expresión contaba una historia. Además, algunas de sus fotografías urbanas también llamaron mi atención, mostrando la vida cotidiana con una mezcla de realismo y poética visual.
Nico, nuestro hijo, se sintió especialmente atraído por la serie de fotografías de «Villa Miseria». Las imágenes de estos asentamientos informales en Buenos Aires capturan la dureza y la resiliencia de sus habitantes, ofreciendo una mirada cruda y honesta a una realidad que a menudo permanece oculta. Nico quedó impresionado por la capacidad de Pestana para encontrar belleza y dignidad en medio de la adversidad.
Lola, mi mujer, también disfrutó enormemente de la exposición, aunque sus gustos se inclinaron más hacia los retratos que muestran una conexión emocional y personal con los sujetos. La habilidad de Pestana para capturar la esencia de una persona en una sola imagen resonó profundamente con ella, admirando cómo cada retrato parecía narrar una historia completa.
Reflexiones Finales
Nuestra visita a la Casa de las Provincias para ver la exposición de Baldomero Pestana fue una experiencia enriquecedora para toda la familia. Cada uno de nosotros encontró aspectos diferentes para admirar y reflexionar, desde los retratos sosegados y pausados hasta las crudas imágenes de Villa Miseria. Esta muestra no solo destaca el talento de Pestana como fotógrafo, sino también su capacidad para conectar con sus sujetos y espectadores a un nivel profundo y emocional.
Si tienes la oportunidad de visitar esta exposición, te la recomiendo. La Casa de las Provincias, con su rica historia y ubicación privilegiada, ofrece el escenario perfecto para conocer a Baldomero Pestana y apreciar su trabajo fotográfico y dibujo.
En una entrevista reciente con ‘Dos Hermanas al Día’, Javier Fernández, más conocido como Javi, habla de su vida y su exitoso restaurante ‘Los Baltazares’. Conocido por su revolucionario concepto de mezclar cocina de alta calidad con la búsqueda de nuevas experiencias, Javi ha sido una figura clave en la hostelería durante más de cuarenta años. El restaurante, que dirige junto a su hermano Juan Carlos, se ha convertido en una de las grandes referencias en España. En la entrevista, Javi no solo habla de su restaurante, sino también de su amor por su familia, sus vivencias y sus inquietudes.
Es una verdadera locura seguir paseando por tu pueblo o ciudad, e ir viendo cerrar negocios, DA MIEDO, MUCHO MIEDO, pensar en ¿Cómo volveremos a la NORMALIDAD? y ¿Cuándo?, pero también da miedo pensar en que si no CERRAMOS, si no nos LO TOMAMOS en serio, NUNCA ACABARÁ… la conclusión es que seguimos o estamos más encontrados que nunca, entre nosotros e incluso más aún con NOSOTROS y NOSOTRAS en el interior.