El oficio también está en aquello que no se ve.
Uno de los privilegios de mi oficio, y también de mi ciudad y de su gente, es la conexión con otros artistas. Con personas muy grandes y, sobre todo, muy especiales.
Este es el caso de Antonio Luis Troya, imaginero, artista y escultor. Alguien que te muestra su trabajo y habla de él como solo pueden hacerlo quienes conocen profundamente su oficio: con experiencia, exigencia y un enorme respeto por cada pieza.
No intenta venderte nada ni abrumarte con tecnicismos. «Solo» habla de su obra, de su trabajo y de su oficio. Pero lo hace con tanta pasión, tanto mimo y tal atención al detalle que consigue llevarte mucho más allá de lo que puedes apreciar a simple vista.
Y entonces entiendes mejor el proceso, descubres lo que antes no habías visto y terminas valorando aún más aquello que te ha permitido contemplar.




















Fotografías: Raúl Díaz · Universo GR · Talleres y encuentros · Comunidad

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