Cuando uno tiene que trabajar en equipo, la estructura, coordinación y comunicación LO SON TODO.
No valen medias tintas, trabajar en equipo sin que exista sobre todo comunicación, es igual que un pollo sin cabeza. Aparentemente todo irá bien, los pequeños detalles que se obvian y no se contrastan, no son más que un falso control, tendemos a ahorrar comunicaciones cruciales, a controlar cada uno su parcela al extremo, pero no a cotejar con el equipo.
Todo esto lleva a que finalmente, cuando “al actuación” llega a su momento álgido, se totalmente imposible que todo salga perfectamente, si no ha habido antes un ensayo general, una puesta en escena coordinada de todos los factores que influyen en “la obra”.
Es acosejable, que desde el principio, todos hablemos en voz alta (o usemos aplicaciones, que nos muestren lo de todos), así el orden y la coordinación, podrán extremarse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.