Una buena sensación para empezar el día.

Para predicar con el ejemplo, aquí andamos… con predisposición e imponiéndome el hábito de escribir cada día, al menos cada día que tenga algún motivo y sobre todo ganas y energía para poder contar algo.
Hoy me he levantado aún más temprano y con más ganas que el día anterior, y eso que todos los días pretendo lo mismo, pero influyen cada vez más factores jajajajaja
Pero bueno, tempranito, fresquito matinal en Sevilla y preparado el primer café del día, en bicicleta (híbrida, no quiero engañar a nadie jejeje), no hay atascos, una de los principales consejos que os doy si tenéis la posibilidad, para ser más productivos nada como no perder ni un minuto parados en un atasco.
Donde yo vivo, no suele haber grandes retenciones pero las horas puntas son horas puntas en todos sitios, pero imagináos la gran satisfacción, de tomar un placentero café, ver la gente atascada en sus coches, y a penas un par de pitidos, pufffff esperaba la típica reacción en cadena, pitará el primero con cierta timidez para no ser detectado, un segundo lejano para apoyarlo y luego todos sabemos lo que vien, LA GRAN PITADA. Pues nada, de nada, hoy no ha sido así y estos son pequeños agentes externos, que suelo absorver para motivarme y pensar que es posible, que vayamos a mejor.
Por el contrario, esto mismo puede pasar a diario, pero en su otro extremo, una gran pitada, un gran atasco y su consecutivo estrés, nos hace YA DESDE INICIO, encausar un día de muy mal signo, y esto también influye en nuestra productividad.

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