Fujifilm X Half – la cámara con la que han entrado ganas de jugar

Compacta, vertical y con alma analógica: así es la Fujifilm X Half, una cámara que transforma la nostalgia en creatividad.

Durante años he saltado entre lo práctico de mi smartphone y lo exigente de una cámara sin espejo. Pero la Fujifilm X Half se cuela justo en medio, en esa franja olvidada donde fotografiar era, ante todo, divertido. Ligera, pequeña y con un diseño que parece salido de un cajón de los años 60, esta cámara no busca competir con nada ni con nadie: quiere gustar, conectar, hacernos mirar con calma y encuadrar en vertical. Como si Instagram y la fotografía química hubiesen tenido un hijo rebelde.


Su propuesta es sencilla y radical: JPGs directos, visor óptico sin distracciones, controles físicos mínimos y una pantalla táctil que lo hace casi todo. Pero lo que más me atrapó fue su «Modo Cámara de Película», donde no puedes ver tus fotos hasta que las “revelas” en la app. Volver a disparar con esa incertidumbre me hizo reencontrarme con el placer de lo imprevisible. Y la palanca lateral, esa que simula el arrastre del carrete, añade una dimensión casi teatral al acto de fotografiar.

Fotografías del Evento de presentación de X half en Madrid.

No es una cámara perfecta. El enfoque automático sufre en condiciones difíciles, y el precio puede parecer elevado para lo que ofrece en términos técnicos. Pero juzgarla solo por eso es perder de vista su esencia. La X Half no es una herramienta, es una experiencia. No es tanto para capturar imágenes nítidas como para crear recuerdos con estilo, color y emoción. Como llevar una libreta de bocetos en lugar de una tablet.

Fotografías realizadas con la X half




Más Información: Fujifilm

Deja un comentario