Categoría: Blog

  • De la reunión al reel: producción de contenido para La Misión

    De la reunión al reel: producción de contenido para La Misión

    Todo empieza antes de encender la cámara. La reunión previa con el equipo para trabajar el copy y el story board define qué se va a contar y cómo. En este caso, el anuncio previo del espectáculo musical La Misión. Dos sesiones de vídeo y fotografía en exteriores, guión cerrado, reparto de roles técnicos y un criterio visual claro desde el principio.

    Las sesiones generan material en bruto que hay que tratar. La descarga, la limpieza y la selección del material son parte del trabajo, no un trámite. Del total capturado —clips en 7K con audio profesional y fotografías en RAW— se extrae lo que tiene valor real. El retoque fotográfico con IA acelera el proceso sin comprometer el resultado; hay que saber qué corregir y qué dejar. Los clips se organizan por bloque y por día, etiquetados y listos para el equipo de edición y montaje.

    La coordinación con ese equipo es otra capa del encargo. No se trata de entregar archivos y desaparecer. La reunión de briefing antes del montaje y el seguimiento durante la edición garantizan que el reel final —tanto en formato horizontal como vertical para redes— responde al criterio del story board original. El material se entrega organizado, con copia de seguridad en nube, sin margen para imprevistos.

    Este tipo de producción es habitual, tanto para instituciones como para clientes privados. Cada proyecto arranca con una reunión, termina con material entregado y almacenado, y en el medio hay muchas decisiones que no se improvisan.

  • El partido de Ricardo Torronteras

    El partido de Ricardo Torronteras

    He destacado en ocasiones a mis jugadoras preferidas, o a las MVP de muchos encuentros que llevo vividos, pero hoy, hoy he vivido el partido desde la perspectiva del Mister, y además creo que ha sido un partido suyo, felicidades Ricardo.

    Había más de 1.500 personas en Los Montecillos y se notaba desde antes del primer saque. No del tipo «estamos aquí y aplaudimos»—del tipo que entra en pista, que se cuela en el marcador, que aprieta cuando el equipo va dos puntos abajo y necesita algo más que técnica.

    El Fundación Cajasol Andalucía perdió el primer set. En ese momento, cualquier partido ordinario se complica. Este no lo es, y el equipo de Ricardo Torronteras tampoco lo es. Lo que vino después fue una remontada que no necesitó de una individual brillante ni de un momento mágico aislado: fue colectiva, con el relevo natural de quien toca, de quien defiende, de quien cierra. Así se gana 3-1. Así se fuerza el partido definitivo.

    Pero esta entrada la escribo por Ricardo. Lo que esa foto resume no lo cuenta ninguna crónica: de espalda, los brazos al cielo, el pabellón explotando detrás. Hay entrenadores que ganan partidos. Hay entrenadores que construyen equipos que ganan partidos cuando nadie esperaba que ganaran. Ricardo lleva todo el año en esa segunda categoría.

    Mañana domingo, 12:00 horas, Los Montecillos. La primera liga para un equipo andaluz está a un partido de la historia. Yo voy a estar allí con la cámara. Pero antes que con la cámara, voy a estar allí como lo que soy: un fan del equipo de voleibol de Dos Hermanas.

  • Un concierto en directo siempre mola

    Un concierto en directo siempre mola

    Un amigo mío lo dice siempre: un concierto en directo siempre mola. Tiene razón. No falla.

    Ayer estuve en el Astoria, viendo a Sandi and the Shoes. Los temas ochenteros me llegaron especialmente (supongo que son los que más me hablan, los que me tocan donde toca), pero lo que de verdad me quedó fue otra cosa: el mérito de defender un repertorio variado y difícil en una sala. Sin la logística inteligente de los grandes espacios, sin la tramoya, sin ese colchón técnico que lo suaviza todo. Aquí no hay nada de eso. Solo músicos y gente. Y Sandi con el grupo lo hicieron con oficio.

    Eso tiene un valor que no siempre se ve. En un gran concierto todo está tan afinado, tan diseñado, que casi no hay margen para el mérito real. En una sala, todo se nota. Y ayer se notó bien.

    Me tomé una coca-cola. Escuché instrumentos en directo. Escuché una voz en directo. En mi pueblo, en uno de sus barrios. Sin trámites, sin todo lo que rodea a lo ordinario. Para mí eso es un lujo.

    Gracias a Sandi y al grupo. Y gracias a los locales que siguen con esto, que defienden esta bendita costumbre. Os dejo por aquí algunas fotos.

  • Isabel Barón, la libero de Dos Hermanas que no tiene techo: finalista de la Liga Nacional de Voleibol

    Isabel Barón, la libero de Dos Hermanas que no tiene techo: finalista de la Liga Nacional de Voleibol

    En el voleibol, como en la vida, hay personas que se miden por su estatura y personas que se miden por su carácter. Isabel Barón Barceló, libero de Fundación Cajasol Andalucía Voleibol y ya casi nazarena de adopción, lleva años demostrando a qué lado de esa línea pertenece. Esta temporada, el equipo ha alcanzado la final de la Liga Nacional de Voleibol, y en ese camino, Isa ha vuelto a ser lo que siempre ha sido: la que no se achanta.

    Con 159 centímetros, juega en una posición dedicada a recibir balones imposibles de levantar y ella los pone en juego. No suele puntuar, pero sin ella no hay punto la mayoría de las veces. Temporada tras temporada juega en Los Montecillos y con la selección española en el horizonte. No lo hace para demostrarle nada a nadie, aunque algo le sobra a quienes dudaron.

    Porque Isa Barón tiene una respuesta única: más entrenamiento. Cuando pierde, «toca trabajar». Cuando tiene un objetivo, «toca trabajar». Cuando llega la final, toca trabajar. Esa constancia silenciosa es la que ha forjado una jugadora que compite con la camiseta española, que suma infinidad de partidos y que sigue siendo, a sus 25 años, una de las más queridas del vestuario y de la afición.

    Dos Hermanas tiene muchos motivos de orgullo deportivo. Isa Barón es uno de los más genuinos. No por los trofeos, que también, sino por lo que representa: que la tenacidad puede más que cualquier limitación que otros te impongan, y que el trabajo honesto, partido a partido, acaba llevándote a las finales.

    Felicidades, Isabel. Qué grande eres, pequeña.

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    El Fundación Cajasol Andalucía es finalista — historia pura en Los Montecillos

    Crónica completa

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    Análisis, imágenes y contexto en el medio local de referencia de Dos Hermanas.

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  • El voleibol, la cámara y yo: una final que lo suma todo

    El voleibol, la cámara y yo: una final que lo suma todo

    Jugué, lo fotografié, lo seguí de cerca. Nunca imaginé que las tres cosas iban a confluir en una misma noche, en mi ciudad.

    Primero lo practiqué. Después lo disfruté con la exigencia suficiente como para entender lo difícil que es. Más tarde llegué con la cámara, cubrí grandes eventos, aprendí a leerlo desde dentro del campo visual que da el objetivo. Pensaba que ya había agotado todas las formas de vivir el voleibol.

    Primero lo practiqué. Después lo disfruté con la exigencia suficiente como para entender lo difícil que es. Más tarde llegué con la cámara, cubrí grandes eventos, aprendí a leerlo desde dentro del campo visual que da el objetivo. Pensaba que ya había agotado todas las formas de vivir el voleibol.

    El sábado descubrí que no.

    Estar en el pabellón de Los Montecillos cubriendo al Fundación Cajasol Andalucía (el ESQUIMO, mi equipo) es una acumulación de roles que no me canso de procesar. Estoy ahí como fotógrafo, con el privilegio de trabajar desde dentro. Pero también estoy ahí sabiendo lo que cuesta, porque las he visto entrenar. Conozco el esfuerzo que hay detrás de cada set, cada punto, cada defensa que parece imposible. Eso cambia la forma de mirar.

    El segundo set estuvo a punto de torcerse. El CV Emalsa Gran Canaria anuló dos bolas de set, se puso a tiro de empatar y Los Montecillos contuvo el aliento. Ese momento —tenso, incómodo, con el resultado posible pero no seguro— fue también el más honesto de la noche. Porque ganar una final antes del tiempo solo existe en las películas. Lo real fue lo que pasó: aguantar, no romperse, cerrar 30-28 con trabajo y carácter.

    Cuando terminó el tercero y el pabellón estalló, yo seguía disparando. Pero en algún momento dejé de pensar en el encuadre. Solo estaba ahí, viendo a mi equipo, al club de mi ciudad, plantarse en la gran final de la Liga Nacional de Voleibol. Después de la Copa de la Reina —que ya parecía increíble— esto es otra cosa. Es la confirmación de que algo extraordinario está pasando en Dos Hermanas.

    Hay tardes que no se pueden explicar del todo. Esta es una de ellas.

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  • Dos horas y media con el cuchillo. Y sin comer.

    Dos horas y media con el cuchillo. Y sin comer.

    Hay trabajos que desde fuera parecen tranquilos. El cortador de jamón es uno de ellos. Hasta que lo ves en competición.

    Estuve en Casa Frasco el viernes por la noche cubriendo el I Concurso Nacional de Cortadores de Jamón. Seis profesionales de la Liga Nacional, un local lleno, puntuación en tiempo real y los criterios de siempre: presentación, aprovechamiento, textura, uniformidad del corte. Dos horas y media larga de competición. Con el público encima. Con la presión del marcador.

    Yo no aguantaría ni la mitad, yo no aguanto eso ni comiendo sólo.

    Pilar Alba se llevó el título —la única mujer del cartel—, en una final muy ajustada y el resto de participantes. Pero lo que me quedó de la noche no fue solo el resultado. Fue ver el nivel de concentración que exige ese trabajo cuando se hace bien y bajo presión. La postura, el ritmo, la decisión de cada pasada. Todo tiene un porqué que no se aprecia desde la barra del bar, o en un salón de celebraciones o cualquier sitio donde ofrezcan su servicio.

    Me pasa con muchos oficios cuando los fotografío de cerca: el carpintero, el sastre, el cocinero en pase. Entran en una especie de estado que, desde fuera, confundes con facilidad. No es facilidad. Es maestría.

    Casa Frasco, que lleva en pie desde 1969, puso el marco y acertó con el formato. Ojalá haya segunda edición. El jueves había pocas dudas al respecto.

  • La Almona llena. Así es la Muestra de Artes Plásticas.

    La Almona llena. Así es la Muestra de Artes Plásticas.

    Hay eventos culturales que se inauguran con media docena de personas y el discurso de rigor. Y hay eventos como este.

    La sala Diego Ruiz Cortés del Centro Cultural La Almona acogió el martes la inauguración de la exposición con las obras seleccionadas de la XXIX Muestra de Artes Plásticas al Aire Libre, organizada por el Colectivo Artístico Ventana Plástica. Y digo «acogió» en el sentido literal: la sala estaba llena. No llena de autoridades y prensa. Llena de gente. Niños, mayores, familias, artistas, vecinos. La mezcla que hace que un acto cultural tenga sentido.

    Fotografiar una inauguración así es distinto. No buscas el espacio vacío entre la obra y la pared. Buscas la conversación que ocurre delante del cuadro. La mirada de alguien que se para. El grupo que señala y debate. Eso es lo que había en La Almona el miércoles por la noche.

    Las obras que estuvieron este invierno en las calles de Dos Hermanas tienen ahora su segunda vida en sala, hasta el 10 de mayo. Merece la pena volver con calma y verlas sin la prisa del vernissage.

    Para quien no pudo estar en la inauguración: la exposición puede visitarse de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00, sábados de 11:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00, y domingos de 11:00 a 14:00.

  • Nico en su posta

    Nico en su posta

    Hay actos que fotografías una vez. Y hay actos que te van cambiando a base de repetirlos.

    Quinientas personas mayores llenaron el Parque Municipal La Alquería para la jornada deportiva de las Escuelas Municipales. Bailes, juegos cooperativos, puntería, actividades tradicionales. El Ayuntamiento había organizado un dispositivo amplio y la mañana acompañó.

    Yo estaba allí con la cámara, como tantas otras veces. Cobertura institucional. Capturas que luego servirán para comunicar, para archivar, para justificar que esto ocurrió y valió la pena.

    Pero en un momento, entre un encuadre y otro, vi a Nico. Mi hijo, en sus prácticas. En su posta. Coordinando, guiando, respondiendo. En lo suyo. Hay una diferencia entre ver a alguien trabajar y verle en su sitio. Eso segundo lo vi.

    No dije nada. Hice alguna foto, claro. Pero lo que me quedó fue otra cosa: la confirmación de que el aprendizaje no se acaba. Ni el suyo, que está empezando. Ni el mío, que lleva más de treinta años y sigue abriendo preguntas. Me lo dijo sin decirlo, concentrado en lo que estaba haciendo.

    Hay jornadas de trabajo que también son otra cosa. Esta fue una de ellas.

  • Los pétalos y el estanque. Una ceremonia que ya conozco de memoria.

    Los pétalos y el estanque. Una ceremonia que ya conozco de memoria.

    Hay actos que fotografías una vez. Y hay actos que te van cambiando a base de repetirlos.

    La Ceremonia en el parque de La Alquería es de los segundos. La primera vez que la cubrí era pequeña, casi íntima. Con los años ha ido creciendo en participantes, en presencia institucional, en visibilidad. Hoy, con motivo del Día Internacional del Pueblo Gitano, FAKALI y el Ayuntamiento de Dos Hermanas volvieron a reunirse en el parque para honrar a los antepasados, leer el manifiesto y arrojar pétalos al estanque.

    Hay un momento en esa ceremonia que es difícil de anticipar aunque lo hayas visto antes. El instante en que los pétalos —rojos y blancos— empiezan a caer sobre el agua y las manos se abren al mismo tiempo desde la barandilla. Niños, adultos, concejales, familias. La bandera gitana al fondo. El kiosco de azulejos de La Alquería cerrando el encuadre. Todo junto.

    Llevo años buscando ese fotograma. Cada edición te da una versión distinta.

    Lo que me quedo de hoy no es solo la imagen. Es constatar que un acto que empezó pequeño tiene ya su propio peso, su propio espacio, su propia normalidad en el calendario de la ciudad. Eso no ocurre solo. Alguien lo sostiene. Y merece ser documentado.

  • I Premios Dos Hermanas por la Igualdad y un descubrimiento: La Mare

    I Premios Dos Hermanas por la Igualdad y un descubrimiento: La Mare

    Hay galas en las que el protocolo lo llena todo. Y hay galas en las que pasa algo. Los I Premios Dos Hermanas por la Igualdad tuvieron uno de esos momentos que no estaban en mi guión — o sí, pero construidos con suficiente talento como para parecer espontáneos — con la intervención de La Mare.

    Mar Muñoz (Cádiz, 1988) lleva más de una década construyendo un proyecto musical inclasificable: cantautora que mezcla ritmos flamencos con folclore de otras partes de España, de Latinoamérica y de África, con letras que son su sello de identidad. Lo suyo es la fusión de ritmos y estilos, la dulzura llena de garra de su voz, y una capacidad para hacer del escenario un lugar donde todo puede pasar a la vez: cantar, reír, pensar. En Dos Hermanas demostró exactamente eso: una intervención breve pero afilada, divertida y didáctica, con la buena música de fondo que lo hace todo más fácil.

    Tuve la suerte de cruzar unas palabras con ella. Conversaciones cortas que confirmaron lo que el escenario ya había dejado ver: que detrás de la artista hay una persona con criterio y con las ideas claras. Cofundadora de Arte Muhé, colectivo femenino para visibilizar el trabajo artístico de mujeres creadoras, su trabajo tiene siempre esa doble dimensión — la musical y la de fondo — que lo hace interesante más allá del directo.

    Su último trabajo, Del fuego, está disponible en plataformas. Vale la pena empezar por ahí.

    Puedes seguir su trabajo en lamareoficial.com y en Instagram @lamare_musica.