Cuando uno sigue de cerca el deporte local, hay rostros que dejan huella, no solo en la pista sino también por su implicación con la comunidad. Ese es el caso de Francisco José Vaquero Ramos. Quienes hemos cubierto las carreras populares y eventos atléticos de Dos Hermanas, lo recordamos como un corredor incansable que aún se mantiene activo en la competición.

Hoy, Vaquero sigue ligado a la élite deportiva, también desde la camilla. Es el pilar detrás de la recuperación y puesta a punto de figuras como Falito Boxeador, quien se prepara intensamente para su gran combate en la ciudad el próximo 6 de diciembre.





De la Pista a las Manos Expertas
Al verlo trabajar en Vaquero Osteopatía y Quiromasaje Deportivo (C. Maestro Turina, 43), se comprende el porqué de su éxito. La pasión que demuestra en cada carrera se traslada ahora a cada masaje y técnica de osteopatía. El dominio de herramientas como el rasto y el uso de técnicas como la aplicación de ventosas (como se aprecia en las imágenes) no es solo técnica; es la sabiduría de alguien que sigue sintiendo en su propio cuerpo las exigencias de la competición.
He tenido el placer de redescubrir a este gran profesional en acción, y las opiniones de sus clientes son una verdad palpable:
“Puntualidad, empatía y amplio conocimiento para la solución de patologías y lesiones deportivas.”
Con una reputación de diez, Francisco José Vaquero no es solo un terapeuta: es un consejero que ofrece apoyo físico y mental, un verdadero vecino que pone su experiencia como atleta activo al servicio del alto rendimiento de Dos Hermanas. Es un placer ver esta conexión entre grandes figuras de nuestro deporte.



















