Categoría: Portada

  • Azul, dorado y rojo: Lunes Santo con la Presentación al Pueblo

    Azul, dorado y rojo: Lunes Santo con la Presentación al Pueblo

    Hay hermandades que salen al centro de la ciudad y hay hermandades que salen al barrio. La de la Santa Cruz tiene esa segunda naturaleza: lleva décadas arrancando desde la Capilla de la Santa Cruz con la misma firmeza de quien no necesita demostrar nada. Este año, Lunes Santo, XL Aniversario Fundacional, y la calle respondió.

    El paso de Cristo llegó como siempre en el azul y el dorado que lo definen. El azul del hábito —túnica blanca, capa azul, cíngulo trenzado— multiplicado por seiscientos nazarenos. El dorado del paso, quieto bajo la luz de la tarde. Es una combinación que funciona porque no busca sorprender, sino sostener. Y sostiene.

    Lo que sí sorprendió fue el paso de palio. La decoración floral en rojo —un rojo limpio, decidido— cambió la temperatura del conjunto. No desentona: contrasta. Y ese contraste es exactamente lo que le faltaba para que el paso dejara de ser bonito y pasara a ser llamativo. Una decisión acertada, de esas que se notan sin necesidad de explicación.

    Llevo años viendo salir a esta hermandad. Hay algo en las hermandades de barrio que las de recorrido largo no tienen: la escala humana. La gente que conoces en la acera, el paso que pasa cerca, el sonido que llega antes de que puedas verlo. La Banda de CCyTT Presentación al Pueblo en el misterio, Las Cigarreras en el palio. Cuarenta años de una hermandad que sigue sin necesitar más que su propio barrio para tener sentido.

  • Domingo de Ramos: el patrón, las potencias y tres generaciones

    Domingo de Ramos: el patrón, las potencias y tres generaciones

    El Domingo de Ramos tiene su propio patrón para mí desde hace años. Salida del Cautivo —que es suelo ir cuando empieza la Semana Santa en Dos Hermanas— y una calle del centro con la Borriquita. Es el mismo esquema de siempre y funciona porque funciona, no porque no sepa hacer otra cosa.

    Este año el Cautivo llegó con una novedad visual importante: la túnica nueva de damasco italiano, blanca rota con motivos bizantinos, fabricada en el taller de Lorena Reyes. La diferencia desde el primer metro de carrera oficial era evidente. Hay estrenos que cambian el gesto de un paso. Este era uno de ellos.

    El Cristo rozó levemente sus potencias contra el dintel. Nada dramático, nada que no se haya visto, pero sí lo suficiente para que hubiera que detenerlo, retirar las potencias y reponerlas más adelante. Esa imagen del Cristo sin potencias durante un tramo, en medio de la salida, me dió una extraña imagen.

    El Domingo de Ramos tiene eso: que te da el protocolo y la sorpresa en el mismo tramo.


    Con la Borriquita me quedé en una calle del centro. La luz de tarde del Domingo de Ramos en Dos Hermanas tiene una temperatura particular —casi de final de verano europeo, no de primavera andaluza— y la cofradía blanca la aprovecha bien. 

  • Humildad y Pilar vuelve a latir en Montequinto: devoción, detalles y un Sábado de Pasión para recordar

    Humildad y Pilar vuelve a latir en Montequinto: devoción, detalles y un Sábado de Pasión para recordar

    Las calles del barrio nazareno de Montequinto volvieron a detenerse el Sábado de Pasión para recibir a su hermandad. La Hermandad de Humildad y Pilar protagonizó una salida cargada de emoción contenida, de esas que se ven en los gestos más pequeños antes de que los pasos tomen la calle.

    Antes del momento, los costaleros se preparaban en silencio. El ajuste del traje, los últimos estiramientos, la concentración de quien sabe lo que viene. Instantes previos que como fotógrafo me gusta captar y que forman parte de la historia real de cada salida procesional, la que no siempre llega a las fotografías oficiales.

    En la calle, el ambiente era el de los grandes días. Vecinas y vecinos de Montequinto arroparon a sus titulares en un sábado que marca el umbral de la Semana Santa 2026. Entre el público, una imagen que resume todo: Paco el capataz junto a sus nietos, la tradición que se transmite sin necesidad de palabras.

    Y mientras la gente esperaba, los nazarenos tomaban posición formando esas figuras en movimiento lento e hipnótico que son seña de identidad de las procesiones. Una geometría humana que emociona incluso a quienes la llevan vista toda la vida.

    La Hermandad de Humildad y Pilar cumplió una vez más con Montequinto y con Dos Hermanas. Fe, devoción y tradición que se sienten —y que este año, una vez más, tuvieron un escenario ideal para mi fotografía.

  • Redescubriendo Huelva: El Ritmo Humano y Urbano a Través de mi Objetivo

    Redescubriendo Huelva: El Ritmo Humano y Urbano a Través de mi Objetivo

    Siempre he creído que la fotografía callejera es mucho más que un simple clic. Para mí, no se trata solo de capturar una escena, sino de sentir y transmitir el pulso de la ciudad. Y en este reciente paseo por Huelva, utilizando el móvil para estar más cerca de la gente, he conseguido exactamente eso.

    Para un fotógrafo con más de treinta años de experiencia recorriendo calles, sus gentes y sus cosas, el simple acto de pasear se transforma en una misión de observación constante. Mi cámara no es un obstáculo, sino el puente que facilita la interacción, ese trato cercano y humano que tanto valoro y que busco en cada persona.

    La Sinergia de la Calle: Skaters, Comerciantes y el Latir de Huelva

    Lo que realmente humaniza esta sesión es la maravillosa mezcla de gente que le da vida a la capital onubense. Es un privilegio cuando logras capturar esa desinhibición vital de la juventud, que se mueve libre, en contraste con la calma y el agradecimiento sincero de los mayores.


    • El Espíritu Skater: Quiero agradecer especialmente la colaboración de los chicos y chicas de Homie Shop, y en especial a Pablo, Jesús y Evelyn de La Grosera. Gracias a ellos, la sesión se impregna de una energía brutal. Ellos representan la vitalidad y el movimiento urbano, normalizando la presencia de un «intruso con cámara» y prestando ese gesto de autenticidad que enriquece cada toma. Mi experiencia como fotógrafo me permite estar allí, sin interferir, solo documentando.

    Arquitectura y Luz: El Gran Atractivo

    Más allá de las personas, la arquitectura de Huelva, sus luces y sombras, y su ritmo son el mayor de mis atractivos. La luz del atardecer, rebotando en los edificios de tonos terracota y reflejándose en las calles, proporciona el escenario perfecto para que, como fotógrafo, pueda ponerme a jugar con la composición y el momento.


    Esta colección de imágenes no es solo una prueba de mi material, sino una declaración de amor a la fotografía callejera y a la ciudad que le sirve de lienzo. Es un trabajo que corrobora la importancia de seguir activo, con la cámara en mano (o el móvil, en este caso), buscando el próximo encuentro, la próxima luz y la próxima historia en la calle.



  • La Esencia del Atleta al Servicio del Boxeador: Francisco José Vaquero, el vecino que recupera campeones

    La Esencia del Atleta al Servicio del Boxeador: Francisco José Vaquero, el vecino que recupera campeones

    Cuando uno sigue de cerca el deporte local, hay rostros que dejan huella, no solo en la pista sino también por su implicación con la comunidad. Ese es el caso de Francisco José Vaquero Ramos. Quienes hemos cubierto las carreras populares y eventos atléticos de Dos Hermanas, lo recordamos como un corredor incansable que aún se mantiene activo en la competición.


    Hoy, Vaquero sigue ligado a la élite deportiva, también desde la camilla. Es el pilar detrás de la recuperación y puesta a punto de figuras como Falito Boxeador, quien se prepara intensamente para su gran combate en la ciudad el próximo 6 de diciembre.


    De la Pista a las Manos Expertas

    Al verlo trabajar en Vaquero Osteopatía y Quiromasaje Deportivo (C. Maestro Turina, 43), se comprende el porqué de su éxito. La pasión que demuestra en cada carrera se traslada ahora a cada masaje y técnica de osteopatía. El dominio de herramientas como el rasto y el uso de técnicas como la aplicación de ventosas (como se aprecia en las imágenes) no es solo técnica; es la sabiduría de alguien que sigue sintiendo en su propio cuerpo las exigencias de la competición.

    He tenido el placer de redescubrir a este gran profesional en acción, y las opiniones de sus clientes son una verdad palpable:

    “Puntualidad, empatía y amplio conocimiento para la solución de patologías y lesiones deportivas.”

    Con una reputación de diez, Francisco José Vaquero no es solo un terapeuta: es un consejero que ofrece apoyo físico y mental, un verdadero vecino que pone su experiencia como atleta activo al servicio del alto rendimiento de Dos Hermanas. Es un placer ver esta conexión entre grandes figuras de nuestro deporte.

  • The Lady Carbonic: el café que nace del alma de Myanmar

    The Lady Carbonic: el café que nace del alma de Myanmar

    Una taza con sabor a empoderamiento femenino, fermentación consciente y dulzura natural

    No todos los cafés cuentan una historia. Algunos simplemente despiertan, otros —como The Lady Carbonic— despiertan y cuentan. Lo último de Ineffable Coffee nos llega desde las montañas de Ywangan, en Myanmar, donde más de 400 mujeres caficultoras están transformando el paisaje del café de especialidad. Al frente del proyecto, Su Nandar Linn y Thi Ha Gyawalie no solo cultivan Red Catuai: cultivan futuro.


    Este café es un ejercicio de alquimia natural. Se parte de una maceración carbónica que no tiene nada de improvisada: primero, las cerezas se sellan para intensificar sus azúcares; después, se sumergen en agua hasta encontrar el pH justo. Solo entonces comienza el secado lento, paciente, casi ritual. El resultado en taza es una sinfonía: granada y miel en primer plano, tamarindo y cacao como base, y un fondo de sirope de arce que deja huella. Final vinoso, cuerpo sedoso. Nada sobra.

    Pero lo que convierte a The Lady Carbonic en algo más que una joya sensorial es su dimensión humana. Este café no solo nace de mujeres: nace para ellas. Con cada sorbo, se apoya un modelo de producción más justo, más consciente, más cercano. Se apoya una voz colectiva que suena fuerte desde Myanmar hasta Sevilla.

    Recomendado tanto para filtro como para espresso, este café despliega su carácter en cualquier método, aunque quizás la AeroPress sea la compañera ideal para sentir su complejidad sin interferencias. Y sí, también puedes usar una Barista Pro si quieres llevar la experiencia al siguiente nivel.

    The Lady Carbonic no es solo café. Es una historia contada con granos, fermentación y coraje. Y mientras existan tazas como esta, el café seguirá siendo mucho más que una bebida. Será un lugar. Un gesto. Una forma de estar en el mundo.

    The Lady Carbonic

    AeroPress Clear

  • La Coronación de Rafael «Falito» Acosta: La Mirada del Rey

    La Coronación de Rafael «Falito» Acosta: La Mirada del Rey

    Hay miradas que cuentan historias. Relatan noches de sacrificio, el peso de la gloria y el hambre insaciable de un futuro que aún está por escribir. Esa es la mirada que me encontré al otro lado de mi objetivo al retratar a Rafael «Falito» Acosta, el ídolo de Dos Hermanas que ya ha conquistado el respeto de toda Sevilla y apunta, sin complejos, al resto del mundo.

    Más allá de los guantes, los focos del ring y los cinturones que con tanto orgullo luce, en esta sesión quise capturar al hombre detrás del campeón. Y lo encontré. He tenido el placer de fotografiar a un Falito que ha madurado. Su mirada es más profunda, más serena, la de alguien que conoce el sabor del triunfo y la soledad del entrenamiento. Es la mirada de un rey que empieza a ser consciente de su propio legado.

    Pero que nadie se equivoque. Esa madurez no le ha robado ni un ápice de su identidad, de esa chispa y esa fotogenia innata que lo convierten en un imán para la cámara. Durante toda la sesión, su talante fue extraordinario. Detrás del «Rey Gitano», del púgil implacable, hay un joven con un respeto y una humildad que engrandecen aún más su figura.

    Estas fotografías son el testimonio de un momento clave: el de un campeón que asume su corona, pero que mantiene los pies en el suelo y la vista en el horizonte. Ha sido un auténtico placer y un honor poner mi cámara al servicio de su historia.

    El viaje de Falito no ha hecho más que empezar, y esta es la mirada con la que se prepara para conquistar el mundo.

  • La diferencia está en el aire

    La diferencia está en el aire

    Entre el zumbido del dron y el soplo del viento real, hay un abismo: el que separa la vivencia de la mera herramienta.

    Nunca olvidaré aquel vuelo. Madrugamos, el cielo estaba limpio y la avioneta ultraligera nos esperaba como si también ella supiera que íbamos a registrar algo único. Subí con la cámara colgada al cuello, un cosquilleo en el estómago y la certeza de que algo especial iba a pasar. El piloto —sereno, experto— me explicó cómo íbamos a sobrevolar el centro de Dos Hermanas. Desde el aire, todo adquiría otra proporción: la plaza, el edificio del Ayuntamiento, la iglesia con su torre campanario… El mundo cotidiano se transformaba en una maqueta viva bajo mis pies. Y yo allí arriba, temblando un poco por la altura, pero sobre todo por la emoción.

    Recuerdo el instante exacto en que disparé la foto. No fue solo una imagen: fue el resumen de todo lo que aquel vuelo significaba. Desde entonces, esa escena ha acompañado años de trabajo, publicaciones y recuerdos. Es una fotografía que respira, porque detrás de cada píxel hay viento, conversación, decisión, riesgo y un latido.

    Después llegaron los drones. Prácticos, versátiles, aunque más impersonales. Con sus permisos, sus zonas restringidas y su zumbido de insecto metálico. Sí, nos permiten seguir mirando desde arriba, pero ya no se oye el silencio del cielo ni se conversa con nadie para preparar el vuelo. Hay algo más automático, más calculado. Aun así, reconozco su utilidad. Han cambiado la manera de producir, de planificar, de mostrar.

    Y luego está la imagen digital, la de la inteligencia artificial. En este caso, una recreación de la escena original: la misma plaza, los mismos edificios, pero flotando sobre una porción de tierra ficticia con letras gigantes que dicen “Dos Hermanas”. Es una imagen que no existió nunca en el mundo físico, pero que —paradójicamente— sirve para explicar lo real. No hay emoción detrás de su creación, no hubo manos en una cámara ni nervios al despegar. Pero reconozco que puede ser útil: un cartel, una metáfora, una herramienta más.


    Así que sí, hay valor en ambas imágenes. Pero una nació del aire, del pulso, del instante irrepetible que viví yo mismo. La otra, de un algoritmo que no siente. Y aunque ambas se complementan, solo una me conecta con aquel día inolvidable. En tiempos de inteligencia artificial, lo humano sigue siendo el valor diferencial. No se trata de rechazar lo nuevo, sino de recordar que la emoción —esa que nos eriza la piel— sigue siendo insustituible.

  • Escaparates, sombras y postales

    Escaparates, sombras y postales

    Un paseo visual por la coreografía espontánea de la ciudad.

    Las calles de Barcelona ofrecen, a cada paso, una pequeña función sin guión. Las fachadas de tiendas de lujo, como Max Mara o Loewe, se convierten en escenarios de un teatro urbano donde los protagonistas no son los maniquíes tras el cristal, sino los transeúntes que pasan, se detienen, se cruzan o se pierden entre las sombras que filtra la arboleda del Eixample.

    Hay algo profundamente narrativo en observar a un hombre mayor sentado en un banco frente a un escaparate mientras alguien más, ajeno a su contemplación, cruza apresurado. O en la mujer que, sentada en un banco modernista, se abstrae con su móvil mientras una joven pasa de largo sin advertir la armonía entre arquitectura y vegetación que la envuelve. Todo se entrelaza: la moda, los reflejos, los pasos, el sol que se cuela entre los árboles como un director de fotografía en plena jornada.

    Cada imagen es una postal robada. Una madre fotografiando a su familia, un ciclista que cruza como si la escena le perteneciera, un turista que se agacha para capturar su mejor ángulo mientras el semáforo permanece en rojo para todos los demás. La ciudad no se detiene. Barcelona es un flujo constante de historias que no necesitan palabras, solo ojos atentos.

    Y así, cámara en mano y mirada abierta, nos asomamos a una coreografía espontánea: el encuentro entre lo fugaz y lo permanente. Lo cotidiano y lo extraordinario. Porque en el fondo, cada paseo es una excusa para volver a mirar, y en ese mirar, encontrar belleza.


  • La isla que Spielberg reinventó

    La isla que Spielberg reinventó

    Eduardo Nave homenajea los 50 años de «Tiburón» con una exposición que nos invita a mirar más allá de la ficción.

    No hace falta ver la aleta para sentir el peligro. Basta el reflejo del sol sobre el agua, una verja entreabierta, un muelle en silencio. Con su nuevo trabajo «Amity», el fotógrafo Eduardo Nave viaja a Martha’s Vineyard, la isla estadounidense donde Steven Spielberg rodó Jaws, para descubrir qué queda de aquel miedo primigenio cincuenta años después.

    Lejos de la postal o el guiño cinéfilo, Nave propone un viaje más sutil: una exploración del paisaje tocado por la memoria compartida. En la exposición que acoge la Wonder Photo Shop de Barcelona, las imágenes se deslizan entre lo real y lo recordado. Como si la isla continuara proyectando la película en una sala invisible.

    Durante la inauguración, el propio autor compartió cómo algunos vecinos lo guiaron hasta los lugares del rodaje. Otros escenarios, en cambio, parecían haber sido tragados por el tiempo. Y sin embargo, todo está ahí: en la textura de la bruma, en el faro encendido, en esa calma tensa que sólo el cine puede inocular en la realidad.

    «Amity» no es un homenaje nostálgico, sino una declaración de principios. Una forma de preguntarnos cómo las ficciones colonizan el territorio, y cómo seguimos viendo tiburones donde solo hay agua.