Jugué, lo fotografié, lo seguí de cerca. Nunca imaginé que las tres cosas iban a confluir en una misma noche, en mi ciudad.
Primero lo practiqué. Después lo disfruté con la exigencia suficiente como para entender lo difícil que es. Más tarde llegué con la cámara, cubrí grandes eventos, aprendí a leerlo desde dentro del campo visual que da el objetivo. Pensaba que ya había agotado todas las formas de vivir el voleibol.
Primero lo practiqué. Después lo disfruté con la exigencia suficiente como para entender lo difícil que es. Más tarde llegué con la cámara, cubrí grandes eventos, aprendí a leerlo desde dentro del campo visual que da el objetivo. Pensaba que ya había agotado todas las formas de vivir el voleibol.
El sábado descubrí que no.
Estar en el pabellón de Los Montecillos cubriendo al Fundación Cajasol Andalucía (el ESQUIMO, mi equipo) es una acumulación de roles que no me canso de procesar. Estoy ahí como fotógrafo, con el privilegio de trabajar desde dentro. Pero también estoy ahí sabiendo lo que cuesta, porque las he visto entrenar. Conozco el esfuerzo que hay detrás de cada set, cada punto, cada defensa que parece imposible. Eso cambia la forma de mirar.
El segundo set estuvo a punto de torcerse. El CV Emalsa Gran Canaria anuló dos bolas de set, se puso a tiro de empatar y Los Montecillos contuvo el aliento. Ese momento —tenso, incómodo, con el resultado posible pero no seguro— fue también el más honesto de la noche. Porque ganar una final antes del tiempo solo existe en las películas. Lo real fue lo que pasó: aguantar, no romperse, cerrar 30-28 con trabajo y carácter.
Cuando terminó el tercero y el pabellón estalló, yo seguía disparando. Pero en algún momento dejé de pensar en el encuadre. Solo estaba ahí, viendo a mi equipo, al club de mi ciudad, plantarse en la gran final de la Liga Nacional de Voleibol. Después de la Copa de la Reina —que ya parecía increíble— esto es otra cosa. Es la confirmación de que algo extraordinario está pasando en Dos Hermanas.
Hay tardes que no se pueden explicar del todo. Esta es una de ellas.




























Crónica completa
El Fundación Cajasol Andalucía es finalista — historia pura en Los Montecillos
Análisis, imágenes y contexto en el medio local de referencia de Dos Hermanas.
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